Lunes, 01 de agosto de 2011

La Iglesia de la Esperanza.

 

-Isaías 2, 1-5
-Romanos 13, 11-14
-Mateo 24, 37-44

 

Nos invita hoy el apóstol en la segunda lectura a que nos demos cuenta del momento que vivimos. Qué hermosa exhortación para decirles, hermanos, que el momento litúrgico, el paso de este domingo de la Iglesia, marca su año nuevo: primer domingo de Adviento. El sacerdote viste ornamentos morados, señales de un llamamiento a penitencia para prepararnos a la venida del Señor. Color morado que también en el Oriente significa opulencia, riqueza de la gracia de Dios que se ofrece en esta hora, a aquellos que esperan, como cuando uno tiene hambre, la venida del Señor.
  

 

EL AÑO LITÚRGICO

Es un domingo de esperanza, es una temporada, pues, que comienza hoy con la preparación de Navidad. Se llama Año Litúrgico toda esta peregrinación espiritual que comenzamos hoy y que pasando por la Navidad y por la Epifanía presentándonos la gran verdad de un Dios que se hizo hombre para salvarnos, sigue recorriendo el año con las enseñanzas de su evangelio, de su mensaje. Y se detiene atónita y contemplativa la Iglesia, después de las preparaciones de Cuaresma, ante su Cristo muerto en la cruz el Viernes Santo y resucitado al tercer día, la gran temporada de Pascua, durante 50 días cantando aleluyas para grabar en la mente del Cristiano, que su Cristo vive.

Y en Pentecostés, 50 días después de la resurrección, el Espíritu Santo que Cristo ha prometido, que Él compró con su sangre divina, se desparrama sobre esta Iglesia que desde entonces comienza su peregrinación.
  

 

 

LITURGIA QUE ES PRESENCIA

Veinte siglos de esta historia. Año con año la Iglesia retorna a esa fuente. Y al presentar cada año este despliegue de los misterios redentores de Cristo, durante el Año Litúrgico, no es simplemente un recuerdo. Yo quisiera, hermanos, que quedara bien clara esta idea. La celebración litúrgica no es una memoria que se hace, como cuando celebramos el 15 de septiembre; ese mismo día en 1821, que ya quedó atrás, sino que la liturgia es presencia, dice el Concilio Vaticano II, yo copié para ustedes esta frase: "En el ciclo del Año Litúrgico, la Iglesia desarrolla todo el misterio de Cristo conmemorando así los misterios de la redención, abre las riquezas del poder santificador y de los méritos de su Señor, de tal manera que se hacen presentes, en todo tiempo, para que puedan los fieles ponerse en contacto con ellos y llenarse de la gracia de la salvación". Así como los israelitas cuando conmemoraban al celebrar la pascua, su salida de Egipto, aunque habían pasado los años y los siglos, los padres y abuelos en la reunión de familia decían: "Esta noche estamos saliendo de Egipto", es un presente, es la liturgia, ese es el sentido litúrgico de la Iglesia, hacer presente hoy, en este 27 de noviembre de 1977, la expectativa del Viejo Testamento, el Cristo que llega a cumplir esas promesas.
  

 

 

ILUMINADORA DE LAS REALIDADES

Nosotros estamos ahora presentes a ese misterio, para que toda persona cristiana de buena voluntad, entre este domingo en contacto personal con ese Cristo que vino hace 20 siglos pero que sigue viniendo por el misterio de la liturgia de la Iglesia. Esta es la Misa de cada domingo, y las festividades litúrgicas del Año, la fiesta del 6 de agosto en nuestra Catedral, son presencias del misterio de Cristo. Qué hermoso sería que viniéramos así a nuestra Iglesia y entonces sí, tiene sentido este noticiero que yo comienzo en mis homilías, no simplemente por satisfacer curiosidades sino para decirles que esta hora, de este domingo, la celebración litúrgica, Cristo presente en nuestra Catedral o en las ermitas donde están reflexionando con nosotros, ilumina estas realidades salvadoreñas y las realidades familiares y las realidades íntimas de cada uno de nosotros. No podemos segregar la Palabra de Dios de la realidad histórica en que se pronuncia, porque no sería ya Palabra de Dios, sería historia, sería libro piadoso, una Biblia que es libro de nuestra biblioteca; pero se hace Palabra de Dios porque anima, ilumina, contrasta, repudia, alaba, lo que se está haciendo hoy en esta sociedad. Por ejemplo: no son más que ejemplos, cada uno de ustedes tiene mil cosas más que podrían enumerarse aquí, y es bueno que las iluminen con la palabra de este domingo.
  

 

 

SALUDO A LOS JÓVENES

Queremos expresar un saludo de hospitalidad a todos los deportistas, los jóvenes de Centro América que se encuentran en esta Segunda Olimpíada Centroamericana. Ojalá captáramos en estas horas de desconcierto, esa voz juvenil que nos llama a la unidad y a la paz. El deporte es un mensaje. Yo alabo esta verdadera hora de anuncio de Dios a través de ese mensaje del deporte en nuestra ciudad y en nuestra república. Sean bienvenidos, pues, los jóvenes de Centro América y que El Salvador haga honor a su tradicional hospitalidad.
  

 

 

CARACTERÍSTICAS ESENCIALES DE LAS LEYES, SEGÚN SANTO TOMÁS DE AQUINO

Ha llenado los comentarios de toda clase de gente, estos últimos días, la publicación de la Ley de Orden Público. No soy experto en leyes, no soy abogado pero yo invito a los abogados que hagan honor a sus conocimientos jurídicos y den su juicio también sobre la ley, porque las leyes, yo como Pastor, quiero iluminar una doctrina clásica, teológica de lo que debe ser una ley. Yo, pues, no me meto en la técnica jurídica, aunque he oído a algunos abogados encontrar pecados jurídicos en esa ley, toca a los abogados hacer honor a su profesión y ver si se nos ha dado una verdadera ley técnica o no. Pero desde el punto de vista teológico, sacerdotal, iluminador de la Palabra de Dios, sí tengo el derecho y el deber de iluminar este acontecimiento de nuestra Patria. Y voy a sacar una página de nuestro máximo teólogo, Santo Tomás de Aquino en su Prima Secunde, la Suma Teológica de Santo Tomás tiene una parte que se llama de Primera de la segunda parte "prima secunde", la cuestión 90 estudia la ley y la define así:

"Ley es una prescripción de la razón, en orden al bien común, promulgada por aquel que tiene cuidado de la comunidad". Es breve y aquí encontramos cuatro elementos de la verdadera ley. Prescripción de la razón, "ordinatio rationis", quiere decir que no debe ser fruto de la arbitrariedad o del capricho. Ya los paganos distinguían este elemento racional de la ley, del elemento caprichoso del dictador que dice el famoso dicho: "sic volo, sic juveo, sic pro ratione voluntas", quiere decir, "así lo ordeno, así lo quiero, por única razón sea que así lo quiero". Esto no es racional. El hombre se rige por la razón, no por la arbitrariedad y el capricho. Por eso la primera característica de una ley tiene que ser racional, ordenación de la razón.

Segundo, encaminada a conseguir un auténtico bien común. No es el provecho de un gobernante o de un grupo privilegiado el que arranca una ley para seguir oprimiendo, reprimiendo, sino que tiene que ser el bien común el que se busca, que todos vean en esa ley que se ha procurado la felicidad, el bien, la libertad, la dignidad de todos los hombres: ricos y pobres.

Tercer elemento, "dictada por aquel que tiene cuidado de la comunidad". O sea que el que dicta la ley, tiene que sentirse mandatario de la comunidad, ya que la comunidad entera no puede darse las leyes sino que nombra un representante, una asamblea legislativa, esos legisladores, esos gobernantes, tienen que sentirse eco de la comunidad porque sólo si es eco de la comunidad tiene fuerza de ley.

Y por último, cuarto elemento, que "sea promulgada". La ley es una medida y la medida sólo tiene eficacia cuando se aplica al objeto que se mide. Por eso si la ley es para el bien de una sociedad, tiene que promulgarse, darse a esa comunidad que la conozca, que la analice, que la acepte y entonces es ley. Sólo entonces puede decirse que una ley dada por los hombres, es reflejo de la ley natural y sólo la ley natural es fuente de toda ley.

Por eso San Agustín en otro artículo dice esto: "La ley que no es justa, no debe llamarse ley. La fuerza de la ley depende del nivel de su justicia y tratándose de cosas humanas, su justicia está en proporción con su conformidad a la norma de la razón. Pues bien, la primera norma de la razón es la ley natural, por consiguiente, toda ley humana tendrá carácter de ley en la medida en que se derive de la ley de la naturaleza. Y si se aparta de un punto de la ley natural, ya no será ley sino corrupción de la ley". La ley natural, la que llevamos escrita en el corazón, nos dicta muchos derechos, por ejemplo: derechos de agrupación, derecho a la libertad, derecho a defendernos en juicio, derecho a no ser torturado para que le saquen la "verdad". Si todas estas leyes naturales quedan pisoteadas por una pseudo-ley, Santo Tomás dice claramente: "No será ley sino corrupción de la ley".
 

 

 

CUATRO FUNCIONES DE LA LEY

Santo Tomás analiza también cuáles son los cuatro actos de la ley. En función a los actos humanos que son su objeto, regular los actos humanos de una sociedad, primero dice: "Mandar los actos virtuosos"; 2o.) Prohibir los actos pecaminosos; 3o.) Permitir los actos indiferentes; y 4o.) Castigar para inducir a la obediencia de una ley justa. Estamos de acuerdo entonces que una ley estimule la virtud, prohiba las injusticias de todos. Hemos dicho muchas veces que existe en Latinoamérica una injusticia que ya se hizo institución y si una ley no tiene en cuenta esa injusticia que hay que ordenar, es injusta. No debe de ser el eco de esa clase que está instituyendo una opresión, sino que tiene que ser también el eco de esa clase que está recibiendo la represión, la opresión. Sólo entonces, cuando premien lo bueno de los de arriba y de los de abajo y cuando castigue lo malo de los de abajo y de los de arriba, sólo entonces será ley justa.
 

 

 

MICRÓFONOS DE DIOS

Por su parte, la Iglesia, al terminar el Sínodo de los Obispos, el Papa mismo dijo: -allí en ORIENTACIÓN en la palabra del Arzobispo, pueden leer las frases del Papa y de los Obispos reunidos en el Sínodo- que denuncian el atropello de ciertos gobiernos que no dejan libertad a la Iglesia para proclamar su mensaje integral. La Iglesia, pues, podrá ser callada por la fuerza. Dios quiera que no nos vayan a quitar estos micrófonos que tanto bien nos están haciendo, pero si un día desapareciera por la fuerza la voz de la Iglesia, hermanos, hay algo que no se puede callar, la conciencia de un pueblo que lleva como micrófono de Dios, la obligación de proclamar aunque no haya emisoras, a todas partes, la libertad del mensaje de Cristo para promover los hombres para hacerlos verdaderamente Hijos de Dios. Si un día no tuviéramos la dicha de entendernos como ahora estamos, queridos hermanos, a través de la radio, allá en regiones lejanas, no importa, yo desde ahora digo a cada católico que trate de ser un eco fiel, de su vida, su palabra, como se los acabo de decir en Apopa, ante su patroncita, Santa Catarina de Alejandría; mártir, quiere decir testigo. Cada católico tiene que ser un mártir, un testigo del mensaje que Dios tiene que proclamar libre, ante los hombres.
 

 

 

MADRES DE CAPTURADOS Y DESAPARECIDOS

Otra noticia que ilumina hoy la palabra de Dios y es esperanza. Se ha creado una asociación de Madres de Capturados y Desaparecidos. Así como les dije un día de los diez leprosos que se unen en su dolor, las madres que sufren esta angustia indecible, indefinida, tienen derecho a agruparse para consolarse, para ayudarse, para ver ¿qué hacen por sus hijos? Yo las felicito y lamento que la prensa haya rechazado esta noticia. ¿Por qué será tan miedosa nuestra prensa? Esta Asociación de Madres de Desaparecidos va a celebrar aquí en Catedral, el próximo jueves lo. de diciembre, día de la Divina Providencia, al mediodía, a las 12, la misa votiva por sus hijos y por su consuelo. Con mucho gusto celebraré esta Misa, solidarizándome una vez más con esta justa Asociación del dolor.

Tengo también otras denuncias. Nos ha extrañado mucho la captura del Lic. César Valle, mientras estaba trabajando en nombre de Vivienda Mínima para llevar 26 familias que allá en Colima, están ya llegando a la inundación del Cerrón Grande y que urge instalarlas en otras casas. Vivienda Mínima les ha dado lugar allá en la Colonia de Usulután y César Valle andaba en este trabajo. La Guardia lo captura y hasta anoche todavía no sabíamos más que estaba en la Guardia Nacional. Ojalá se comprenda que se está trabajando por el bien del pueblo, ¡que no se estorbe - siquiera!.

También hay una denuncia de una profesora migueleña, Iris Idalia Portillo de Arévalo, que encontró torturado a su hijo en el Hospital Rosales y lamenta la desaparición de su esposo Efraín Arévalo.
 

 

 

IGLESIA SIN TEMORES

Esta es la hora, hermanos, por donde va pasando la Iglesia en esta hora en que el Adviento nos quiere llenar de esperanza. Por otra parte, la Iglesia... Hermanos, yo quiero que cada día nos sintamos más satisfechos de ser Iglesia y que a pesar de las dificultades del ambiente, la Iglesia vaya solidificándose, haciéndose más comprensiva de su propia grandeza y de su propia dignidad. En esta semana, la Iglesia de la Arquidiócesis ha recibido satisfacciones muy grandes, por ejemplo: fui invitado como participante y observador al Séptimo Congreso Latinoamericano de Trabajadores, que se celebró en Costa Rica del 21 al 26 de noviembre. No pudiendo ir, supliqué al Presbítero, Doctor Jesús Delgado, que llevara mi representación. Y me cuenta con honda emoción, la ovación de que fue objeto el nombre de la Iglesia de El Salvador, por aquellos obreros venidos de todos los países del continente Latinoamericano y uno de ellos dijo: "Ah, si la Iglesia hubiera sido así auténticamente Iglesia del Evangelio, sin temor a los poderes de la tierra, no tuviéramos que lamentar el alejamiento de la clase obrera ni tampoco existiera el ateísmo". Es triste, hermanos, pensar que hemos tenido la culpa porque hemos querido apoyar una Iglesia en las fuerzas de la tierra pero la Iglesia que no se apoya en su propia debilidad y en la fuerza omnipotente de Cristo, lo pierde todo.
 

 

 

VISITANTES RECIBIDOS

Recibí también aquí, la visita del Señor Obispo de Cleveland, Monseñor Heaky, que anda visitando a sus sacerdotes. Aquella diócesis tiene la bondad de atendernos la Parroquia de La Libertad y allá en San Miguel, la Parroquia de Chirilagua y La Unión. Le he agradecido en nombre de la Arquidiócesis, tan hermosa colaboración con sus sacerdotes norteamericanos.

He tenido también la visita de dos prominentes jesuitas norteamericanos el P. Carter y el P. Simon Smith, los cuáles también han dado palabras de elogio y aliento a la posición de nuestra Iglesia.

Ayer también tuve el honor de saludar al Padre Superior General de los Pasionistas, Padre Pablo Boyle. Fue a visitar el trabajo inmenso que están haciendo en Jiquilisco, los Pasionistas y por mi parte le agradecí la obra que los Pasionistas han hecho aquí en la Arquidiócesis. Me dio mucho gusto oírlo. Venía recorriendo todos los países de la América Latina, y decir que la Iglesia en América Latina, en todos los países, pero principalmente en algunos, entre ellos El Salvador, es una Iglesia viva, es una Iglesia que da aliento, una Iglesia que se siente verdaderamente Iglesia de un pueblo. Conservemos, hermanos, estos prestigios que son los verdaderos prestigios de la Iglesia.

También el Padre Vicario General de los de Maryknoll, P. Breen, estuvo a visitarnos y agradecí también la colaboración que aquí hacen los PP. y nos van a seguir prestando. Sobre todo pedíamos para Chalatenango y apoyamos el deseo de Monseñor Rivera, de tenerlos también en Santiago de María.
 

 

 

LA IGLESIA NO ES JUGUETE DE LOS PODERES DE LA TIERRA

Noticias agradables como las que tenemos con los hermanos separados. Hermanos, esta semana tuvimos una reunión con hermanos de las confesiones Bautista Episcopal e Iglesias Centroamericanas. Ellos creen que un evangelio en el cual ellos ponen su fe y la Iglesia católica también, no tiene que ser un evangelio mutilado, acomodado, desencarnado. Ellos, lo mismo que la Iglesia católica, han lamentado la instrumentalización de que está siendo objeto en estos días la Iglesia Protestante. Se les da amplia acogida en el Gobierno, se les instala en el Estadio Cuscatlán y se hace ver que es la única iglesia que mantiene el mensaje de Cristo mientras que la Iglesia católica ya se metió a política y a comunista. O sea, una excomunión del protestantismo a la Iglesia católica. Qué hermoso es oír entonces que hay hermanos protestantes que no están de acuerdo con esa manipulación y que inspirados por el mismo espíritu de la Iglesia católica, saben que un evangelio que no tiene en cuenta los derechos de los hombres, que un cristianismo que no construye la historia de la tierra, no es la auténtica doctrina de Cristo sino simplemente, instrumentos del poder. Lamentamos que algún tiempo nuestra Iglesia también haya caído en ese pecado pero queremos revisar la actitud y de acuerdo con esta espiritualidad auténticamente evangélica, no queremos ser juguetes ni nosotros católicos, ni los verdaderos creyentes del Evangelio, aún fuera de los limites de la Iglesia, no queremos ser juguete de los poderes de la tierra sino que queremos ser la Iglesia que lleva el evangelio auténtico, valiente de nuestro Señor Jesucristo, aun cuando fuera necesario morir como Él, en una cruz.

 

 

 

NOTICIAS SACERDOTALES

Queremos también referirnos a noticias sacerdotales. Ya regresó de Roma nuestro querido hermano Mons. Revelo. No hay cisma entre Mons. Revelo y el Arzobispo de San Salvador, hay amistad, desde mucho tiempo, y ahora también, cuando ambos cumplimos misiones muy delicadas. Ya dije a todos ustedes queridos católicos, que me ha alegrado la sensatez con que el catolicismo actúa ante estos acontecimientos que los enemigos quisieron aprovechar para separarnos. Les invité desde el principio y lo hago ahora; vamos a escuchar a Mons. Revelo, no juzguemos por adelantado, pero sepamos que es un obispo en comunión con el Papa y en comunión con la Jerarquía también de la Arquidiócesis. Por tanto, nada podrá romper esta alianza y esta amistad del verdadero mensaje de Dios. Y aún cuando hubiera diferencias accidentales, que las ventilamos con toda libertad, en lo substancial somos servidores de esta Iglesia que no quiere traicionar ni al Evangelio ni al pueblo.

Para el 15 de diciembre, los sacerdotes nos vamos a reunir para evaluar nuestras actuaciones del año y proyectarnos hacia el año nuevo.

Mañana a las 5 de la tarde, en la Iglesia de San Juan, Cojutepeque, se va a conmemorar la muerte trágica, el asesinato de que fue víctima el P. Nicolás Rodríguez, allá en 1970. Ese crimen se quedó en el misterio y el Padre también sufrió una muerte anónima. Es justo que ahora, cuando recogemos el heroísmo de nuestros sacerdotes, recordemos -yo fui a recoger ese cadáver, ya estaba putrefacto- venía de una confesión, traía los instrumentos de despedir un alma para la eternidad, ministro que murió, pues, en el servicio de su sacerdocio. Honor a él, una oración especial por él mañana, a las 5 de la tarde. Nos unimos a la Iglesia de Cojutepeque.

Otro triste saldo en Quezaltepeque es, el desconocimiento, como católica de la Hermandad del Santo Entierro. Sus actitudes rebeldes, malcriadas, con la autoridad de la Iglesia, usurpadoras, merecen que la Iglesia también la desconozca, no se considere católica, aun cuando tiene personería jurídica civil. Los efectos civiles, lo mismo que el templo material de Quezaltepeque, no interesa lo que interesa es la Iglesia viva, los que viven en comunión con los pastores verdaderos y el verdadero Pastor allá es el P. Roberto Vandenheneen que junto con las Hnas. Belgas han sido víctimas del atropello pero que gracias a Dios, han hecho honor a su fidelidad a la comunión con la Iglesia.
 

 

 

OTROS ACONTECIMIENTOS ECLESIALES

En Cojutepeque se celebró el aniversario de la entronización de la Virgen. Qué satisfacción, 7.000 devotos de la Virgen, motivados por la palabra del P. Amado Molina y de su Párroco Ricardo Ayala, oraron por la Iglesia y sienten la confianza de que esta Iglesia amparada por una Madre tan bondadosa y poderosa como es María, no puede perecer.

Bello homenaje a la Virgen también, el de Tamanique, 21 de noviembre de la Virgen de La Paz. Allá con los PP norteamericanos y la Hna. Juanita; he sido testigo del trabajo intenso de pastoral que allá se hace.

También de grata recordación, mi viaje a Panchimalco, el domingo por la tarde. Qué ambiente más bello ha hecho allá turismo, yo los felicito, pero más me alegro que en este ambiente tradicional, un grupo de católicos recibía la Biblia para estudiar la palabra de Dios bajo la dirección celosa del P. Pocasangre.

En Santa Tecla se preparan hoy, ayer y anteayer, seglares en un curso de Comunidades de Base, bajo la dirección del Padre Palacios.

En Ciudad Arce celebraremos hoy la bendición de la Iglesia y una anticipación de la fiesta de la Purísima.

En Apopa, tuvimos la satisfacción de ver un pueblo fiel a su fiesta patronal el 25, día de Santa Catarina de Alejandría. Felicitaciones al P. Martelí.

Y en Amatepec tendremos hoy una Confirmación de gente grande, como yo quisiera que fueran todos los grupos de confirmación.

Cursillos de Cristiandad celebró un nuevo cursillo y el próximo domingo hará una concentración nacional en Santiago de María en el Colegio Santa Gema. Allá están invitados todos.

Y termino con una nota personal. Nombre fingido de una carta, Magdalena Mártir, puede sentirse satisfecha de su humilde confesión, de su arrepentimiento y de su propósito, quede tranquila. Y le agradezco también su valiente denuncia de una clínica y de un médico, aquí en San Salvador, que podíamos llamar clínica y médicos aborteros. Allí se hacen abortos. No lo digo por propaganda sino por condenación, que esto es un crimen y no hay derecho que un médico y una clínica se dediquen a esto.

Estos acontecimientos de la Patria, del pecado del Reino de Dios, de la Iglesia, son los que ahora, hermanos, brevemente iluminamos con las tres lecturas que han escuchado, que podíamos sintetizar en este título: La Iglesia de la Esperanza. Sí, animemos nuestra esperanza. En la primera lectura miro una meta luminosa, en la segunda lectura San Pablo nos presenta un camino hacia esa meta y en el Evangelio, Cristo nos presenta la gran sorpresa a donde lleva este camino.
 

 

 

UNA META LUMINOSA

Isaías en la primera lectura: unos tiempos políticos y sociales tan difíciles como los que hoy vivimos aquí; un país que duda de la alianza con su Dios y quiere hacer alianza con Egipto para defenderse del poder de Asiria. Isaías que invoca el poder de Dios y llama al pueblo a confiar en ese Dios, a no traicionar la alianza. Y entonces dice una palabra de esperanza: "Esta Jerusalén asediada, temerosa, es la ciudad que Dios ha escogido. Aquí brillará su luz, aquí estará firme la casa del Señor, hacia ella concluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos y dirán: venid subamos al monte del Señor, a la casa de Dios. Él iluminará nuestros caminos. De allí saldrá la ley que rija con justicia a los pueblos. Una doctrina que hará cambiar las armas en instrumentos de trabajo. Un desorden que se convertirá en paz, en justicia y en amor". Parecía un iluso hablando de estas cosas y me imagino, que frente a la voz del amor, del profeta Isaías, había muchos grupos violentos que querían arreglar las cosas por la espada y por la fuerza. Isaías no se cansaba de predicar su palabra de paz.
 

 

 

LA VIOLENCIA DEL AMOR

Esta es la meta hermanos, meta que señalaron los profetas, meta que sigue señalando la Iglesia. Los enemigos, los que tratan de que la Iglesia no hable, la desacreditan y dicen: predica violencia, predica política, comunismo, son las distorsiones del pecado. Pero quienes superando las fuerzas del mal oyen a la Iglesia auténtica, oirán siempre el eco de Isaías, el eco de Cristo, el eco de los profetas. Jamás hemos predicado violencia, solamente la violencia del amor, la que dejó a Cristo clavado en una cruz, la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos y para que no haya desigualdades tan crueles entre nosotros.

Esa violencia no es la de la espada, la del odio; es la violencia del amor, la de la fraternidad, la que quiere convertir las armas en hoces para el trabajo. Qué hermoso llamamiento podíamos hacer aquí, hermanos, cuando el trabajo abunda en nuestras campiñas no se vaya a convertir en odios, ni en luchas ni en sangre. Desde el domingo pasado estoy clamando para que las cortas de café, de algodón y de caña, sean un canto de alabanza al Señor. No esperando leyes, sino inspirando en el amor de fraternidad que une a los dueños y a los trabajadores. Que hagamos de nuestras campiñas un himno, que haga sólo con la generosidad con que Dios nos regala sus cosechas. Esta es la meta, hacia esa paz caminamos.
 

 

 

UN CAMINO HACIA LA META LUMINOSA

Y la segunda lectura nos ofrece el camino para esa meta. San Pablo exhorta a revestirse de Cristo, a dejar las obras de las tinieblas: "No más comilonas ni borracheras, ni lujurias ni desenfrenos, ni riñas ni pendencias." ¿Ven como la Biblia no puede condescender con el vicio, con el pecado?. Y compara al que va pasando la noche y ve que ya se acerca el día y si la noche la ha pasado en pecado, levántese, dice San Pablo, espabílese, surja de su lecho de pecado, que no lo vaya a coger la muerte levantándose del lecho del pecado. Que no lo vaya a sorprender el camino de la luz por los caminos de la tiniebla, revístase de Cristo. Cristo es el camino. Yo soy el camino, dijo el Señor.
 

 

 

DENUNCIAMOS TODO PECADO

Hermanos, cuando predicamos la palabra del Señor, no solamente denunciamos las injusticias del orden social. Denunciamos todo pecado que es noche, que es sombra: borracheras, comilonas, lujurias, adulterios, abortos, todo eso que es el reino de la iniquidad y del pecado, desaparezca de nuestra sociedad, porque sólo caminando por caminos de luz, de honestidad, de santidad, revistiéndose por dentro de Cristo, convirtiéndose, aunque haya sido uno pecador, pero convirtiéndose al Señor, sólo así podrás caminar hacia esa meta y construir la verdadera paz.
 

 

 

LA GRAN SORPRESA ADONDE NOS LLEVA ESTE CAMINO

Y finalmente, hermanos, el evangelio de San Mateo nos presenta al mismo Cristo que nos exhorta con una comparación terrible. Cuando iba a acontecer el diluvio, la gente se reía de Noé que estaba construyendo un arca, le consideraron como loco. Y seguían gozando la vida y casándose, dice el Evangelio; o sea, no esperaban que el fin estuviera tan próximo cuando comenzó a llover y el diluvio comenzó a inundar la tierra. Noé, fiel a su Dios, se salva con su familia, mientras que toda una raza pecadora queda lavada con las aguas purificadoras del Diluvio. Lo mismo sucederá, dice el evangelio, cuando venga el Hijo del hombre.
 

 

 

LA HORA ESCATOLÓGICA

Resulta que este tiempo de Adviento, que comienza con este domingo hasta la Navidad, nos quiere dar a entender lo que ya expliqué en domingos pasados, "la escatología", los últimos tiempos. Isaías, 7 siglos antes de Cristo, anuncia que con Cristo, Hijo de Dios que se hace hombre, va a comenzar la última etapa de la historia. ¿Cuánto durará? No lo sabemos, pero ya estamos en ella, nos dice San Pablo. Ahora ya estamos más cerca que cuando anunciaban los profetas. Ahora vivimos ya en la hora escatológica, porque Cristo con su encarnación y con su resurrección ha inyectado en la tierra la última oportunidad que Dios está dando a los hombres para ser salvos. Salvación que ya comienzan en esta tierra. Salvación que quiere decir libertad. Verdadera libertad del pecado, de los egoísmos, del analfabetismo, del hambre. Libertades de la tierra que nos preparan para la gran libertad del Reino de los Cielos.

Ya Cristo resucitado debe ser luz de los hombres que construyen la historia. Cristo tiene que ser la inspiración de todas las leyes que se dan a los hombres, no el capricho de unos poderosos sino la voluntad de Cristo que pedirá, tal vez, conversión a los poderosos. La ley de Cristo es la escatología. Sólo aquellos que vivan conforme a Cristo, ya en esta vida, serán arrancados para la vida eterna. El Evangelio, bajo la figura de un secuestro, nos dice esta gran verdad. Que al final de los tiempos, dice, dos hombres trabajarán, dos mujeres también trabajarán, pero mientras uno es dejado, otro es asumido. Es decir, en esta tierra no se ve la diferencia, todos trabajamos, sin embargo, unos serán tomados por Dios para su Reino, otros serán dejados. Qué triste será quedarse, quedarse marginado por el Reino de los Cielos. Esa sí es marginación, los que se quedan esperando y ¿a nosotros Señor?

Y la respuesta del Evangelio en una ocasión: "Apartaos, malditos, al fuego eterno, porque tuve hambre y no me diste de comer", es decir, no viviste la escatología con el sentido cristiano que yo quise al venir a la tierra a encarnarme, a hacerme hombre, morir por los hombres, resucitar para darles nueva vida y darles un mensaje de liberación. Dichosos los que lo acogieron. Estos son asumidos, mientras los otros, ¿cuántos serán? No lo sabemos, pero es el misterio de la escatología. Pero un misterio que lo podemos resolver a nuestro favor, comenzando ya este Adviento, preparación de la Navidad, llamamiento de penitencia, a convertirnos a Cristo, a revestirnos de Cristo, y poco importan, hermanos, las consideraciones humanas, cuando en las conciencias profundas se lleva la alegría de estar tratando de serle fiel a Cristo el Salvador.
 

 

 

VIGILANCIA: DISPOSICIÓN ESPIRITUAL DEL ADVIENTO

Ojalá que esta palabra, pues, de Adviento, enmarcada en una historia tan densa de esta semana, sea oída por encima de todos los murmullos de la tierra la voz clara del Señor: "Vengo a vosotros, estad preparados como el vigilante que no espera aviso del ladrón sino que atisba, vigila porque en la hora en que menos piensa, lo pueden sorprender". Vigilancia es la disposición espiritual que nos debe producir este hermoso tiempo de preparación a la Navidad. Cristo viene, no lo esperamos como los niños para traer los juguetes, lo esperamos como cristianos que supimos que ya vino, pero que anunció desde entonces una segunda venida, para sorprendernos en el camino de la vida y cogernos allí, donde caímos muertos para entrar con Él a reinar. Ya debemos reinar con Él por la virtud y por la santidad.

Seamos cristianos de verdad, dignos de esta hora escatológica que va desde la venida primera de Cristo hasta la segunda, pedido último de la historia, sepamos vivirlo como quien vive algo que no es permanente sino que va de paso. No instalarse, no apegarse, no perder por los bienes del poder de la tierra los encantos del Reino de Dios que ya viene a asumirnos. Como se rapta, como se secuestra, a una persona sin que deje rastro, así seremos secuestrados, pero por el amor del Cristo que nos tomará para siempre en su cielo. Así sea.

 

 

Monsenor Romero Shadow


Tags: Homilias, Monseñor Romero, Tareas, San Romero de America, El Salvador, Religion, Catolicismo

~♥'Posted by: SykesAmiie @ 1:00
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Lunes, 01 de agosto de 2011 | 4:36

♥Monseñor Romero Vive!♥Rebotado

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Lunes, 01 de agosto de 2011 | 4:37

♥Monseñor Romero Vive!♥Rebotado

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Lunes, 01 de agosto de 2011 | 4:42

Monseñor con nosotros Sonrisa